Historias del Concilio pretende dejar testimonio de veinte años de dados y rol.

En 1991 compré mi primer juego de rol. Fue El Señor de los Anillos, el juego de rol de la Tierra Media, traducido, publicado y distribuido en septiembre de 1989 por la editorial barcelonesa Joc Internacional. Era un libro de “tapa dura” con una ilustración de Angus McBride en la portada. Desde entonces y hasta hoy han pasado por mis manos literalmente docenas de manuales y entre mis amigos y yo hemos hecho rodar, literalmente, decenas de miles de dados de múltiples caras.

En 2011 hizo veinte años de nuestra primera partida y, puesto que ahora apenas si tenemos la oportunidad de quedar un par de veces al año, decidí embarcarme en el proyecto de rescatar algunas de las historias que durante este tiempo he compartido con ellos para, tras darles un formato digno, compartirlas con quien quiera leerlas. Me he propuesto publicar una aventura o módulo cada trimestre alternándolos con otras entradas sobre mi pasado, y escaso presente, como jugador y director de juego. Algunos de los módulos serán algo viejunos. Los hay bastante elaborados y otros muy sencillos. Más largos y completos o meras escenas, casi eventos para una partida rápida. Si alguien se reconoce en una de estas historias, gracias por haberlas jugado conmigo y bienvenido.

06 agosto 2013

Revisitando Cacería Humana en Tatooine

Al grupo le está costando reunir efectivos para acabar la campaña en curso así que la última vez que nos vimos decidimos revisitar Cacería Humana en Tatooine  para ganar tiempo y saciar la sed de dados. Había dirigido este módulo hace varios lustros y lo recordaba con cariño así que la semana antes de la reunión lo leí de nuevo para prepararme un poco. La primera impresión fue positiva pero a medida que avanzaba me di cuenta de que ponerlo en la mesa iba a ser complicado. El módulo está planteado de forma lineal y da por asumido que los personajes tomarán ciertas decisiones y se comportarán de cierta manera lo que todos los Directores de Juego sabemos que es una invitación al fracaso. Sufrí para mantener la tensión y los ritmos, y no digamos para que la secuencia de eventos que el módulo propone se respetara. Los personajes trataron de alistarse como caza-recompensas a sueldo de Jodo Kast (que se supone debía ser su principal rival), ignoraron el primer encuentro con Labria (al que el módulo ofrece como vínculo clave para enlazar con las escenas que deben desembocar en el combate en la cantina) y solo tras hacer referencia en varias escenas a la muerte de Heff y el resto de veteranos decidieron seguir esa pista (algo imprescindible para que tengan alguna oportunidad de éxito). Eso sí, lo hicieron a su manera, entrando por la fuerza en el local que este regentara y registrándolo de arriba abajo. Sin embargo eso me dio la oportunidad para ofrecerles de nuevo a Labria, esta vez como ratero que vaciaba la caja del local y encarrilar de nuevo la historia.

Pese a todo nada fue como el escritor lo diseñó, algo por otra parte bastante común. Los personajes suelen ser menos cándidos de lo que se les supone en los módulos oficiales de Star Wars y mis jugadores llevan muchos tiros de blaster dados como para dejarse engañar o confiar en nadie. En general tras varias horas de juego no me cabe duda de que se sintieron coaccionados por la rigidez de la trama pese a mis esfuerzos por moldearla a su alrededor. Las secuencias resultan inalterables o difícilmente modificables. Algunos encuentros son totalmente superfluos y de hecho obvié más de uno para agilizar la partida, pero pese a todo no creo que sea un gran módulo a no ser que le dediques mucho tiempo a prepararlo y trabajarlo para hacerlo más digerible. 

El documento además está algo cojo en el apartado gráfico. Proporciona unos planos muy interesantes  de la cantina y Mos Eisley pero el resto son muy pobres o inexistentes lo que me obligó a improvisar localizaciones de forma constante.

Pese a todo ello la jornada tuvo sus buenos momentos y a modo de anécdota, tras dar libertad a los jugadores para crear sus personajes, nos encontramos con un grupo formado por un piloto humano, un droide, una twi'lek, un mon calamari y un caza-recompensas. Seguramente los jugadores tenían en mente otra imagen pero tras presentar a cada uno de los personajes alguien apuntó que le recordaban a esto:


Inmediatamente hubo un pequeño retoque en los nombres y Fri, Bonder, Lilak, el Dr Zoibarg y Zopp se encontraron en el puerto espacial de Kwenn dispuestos a contactar con la agente Dana.